LA ÓPERA DE TRES CENTAVOS

Texto: Bertolt Brecht
Música: Kurt Weill
Personaje: Polly Peachumn
Dirección: Betty Gambartes
Dirección musical: Diego Vila
Teatro Presidente Alvear
Buenos Aires, ARGENTINA
Estreno 2004

DIJO RICARDO Crippa:
Fui a ver esta obra la noche de su despedida. El teatro estaba lleno, y el público festejaba momentos que a mí personalmente no me atraían. Algunas cosas me gustaban, pero muchas otras me producían intranquilidad. Principalmente porque no me daba cuenta el género que estaba viendo y oyendo.
Por un lado influencias del viejo comic en Polly, era una Betty BOOP premeditadamente antigua, bastante bien resuelta por Alejandra Radano, más en lo actoral (escenas del depósito) que en lo musical. El personaje del Relator, mezcla del Joel Grey del Berlin de Cabaret y “nuestro” Casanovas, con sus tacos altos, personaje “nuevo” muy interesante (¿le hubiera gustado a Brecht?) muy bien resuelto por Guillermo Angelelli.

Dijo César Melincué: ÓPERA DEVALUADA Con gran expectativa de crítica y de público, se estrenó en el Teatro Presidente Alvear la Ópera de tres centavos de Bertolt Brecht y Kurt Weill, quienes se atrevieron a plasmar en escena la vida de asesinos, prostitutas y pordioseros con una ironía y una audacia infrecuentes. Traducida y adaptada por Ricardo Ibarlucía y Alejandro Tantanian, la presente versión y dirección pertenecen a Betty Gambartes y la dirección musical a Diego Vila. Con una puesta kistch (o lo que la directora considera “kistch”) y continuas referencias a la actualidad argentina (como se suele catalogar ahora: con “guiños” al espectador hacia la reciente epopeya menemista), esta Ópera de tres centavos se bosqueja más cerca del mamarracho que de la mirada posmoderna y divertidamente agresiva a la que aspira. Tanto engolosinamiento por la búsqueda del efecto y de la forma ha jibarizado el contenido, a tal punto que resulta casi imposible reconocer a Brecht entre los burdos trazos a la que innecesariamente Gambartes lo ha sometido.

Representada en Berlín en 1928, La Opera de Tres Centavos está inspirada en The Beggar’s Opera (La ópera del mendigo), de John Gay, dramaturgo considerado de avanzada para su época, ya que se atrevió, en 1728, a llevar a escena la vida de asesinos, mendigos y prostitutas. La ópera de tres centavos es una parodia de una obra de carácter paródico, ya que la puesta de Gay se mofaba de los tópicos artísticos consagrados. Si dos siglos después de Gay, Brecht y Weill exploran, con desenfado y divertida agresividad, los resquicios del mundo urbano capitalista y sus efectos en los hombres, en esta versión ese atrevimiento llega hasta el presente argentino.

Sigue diciendo César Melincué: Para refrescar clásicos se precisa, además de desenfado, mucho talento y un profundo respeto hacia el texto original (recordamos la excelente versión de Daniel Suárez Marzal en el San Martín y la puesta italiana con Milva y Doménico Modugno a la cabeza). Es más: si la finalidad última apuntase a trazar un paralelismo entre la pieza y nuestra idiosincrasia como pueblo empobrecido, corrupto y tercermundista, Gambartes debió animarse con la dramaturgia y escribir su propio guión, dejándolo en paz a Brecht que nada tiene que ver con las murgas, los malambos y las cumbias. Lejos de ser puristas (desde esta sección, por más de quince años, hemos celebrado las nuevas miradas, el teatro experimental, el “under” y las reinterpretaciones), existe un delicado punto o límite en el mal gusto del que no se vuelve y al que se llega, casi sin esfuerzo, gracias a la ridiculez y a un pretencioso afán de originalidad. En la foto con GUILLERMO ANGELELLI.

Extracto de la nota de Hilda Cabrera, para PAGINA 12 palabras de Walter Santa Ana*** “Es bueno que el actor haga una lectura de la realidad, esto lo hará inteligente”, comentaba, aludiendo a su profesión. Sobre el hecho de que lo identificaran como actor de teatro, decía no saber por qué, pero tampoco eso lo inquietaba. “No sé qué es lo que los demás piensan de uno. La vida pasa y se sabe tan poco de todo. Me pregunto si vivir es también ‘servir’ para algo. Es difícil saber qué se quiere realmente, pero pienso que cuando uno siente la necesidad de expresarse, lo primero es tratar de ir a lo más profundo de aquello que ha puesto en juego, y reunir dentro de sí la mayor cantidad de disciplinas artísticas. Existe por lo menos la posibilidad de iniciar una búsqueda, que a veces se parece a la desesperación. Eso que uno elige tan hondamente le sirve, y quizá por eso les sirva también a los otros. GRACIAS POR TAN LÚCIDAS PALABRAS INMENSO WALTER SANTA ANA°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°


Souvenir del 2004

Menos biodiversidad La variedad de especies de plantas y animales decae.

Varios trabajos realizados con anfibios, mariposas, plantas y pájaros lo demuestran. Al mismo tiempo, en 2004 se obtuvo evidencia de que el cambio climático está alterando la historia natural de distintas áreas del planeta. SCIENCE


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